lunes, 16 de diciembre de 2019

La nada misma

Una mañana compartiendo la cama con un desconocido quien antes era o pensabas que era el amor de tu vida..
Un desayuno, un café con galletas de salvado que a ninguno le agradaba pero que consumían como si eso no les importara.
Solo invade el silencio en ese comedor tan vacío, tan lúgubre...
Se oyen las galletas romperse contra los dientes, una cuchara que rompe el silencio contra la taza de porcelana blanca con un grabado de rosas rojas y lilas...
Ambos toman sus teléfonos y se insertan en sus mundos..
Siguen desayunando juntos y tan solos al mismo tiempo...
Esto es lo que se llama: desamor


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