lunes, 16 de diciembre de 2019

La nada misma

Una mañana compartiendo la cama con un desconocido quien antes era o pensabas que era el amor de tu vida..
Un desayuno, un café con galletas de salvado que a ninguno le agradaba pero que consumían como si eso no les importara.
Solo invade el silencio en ese comedor tan vacío, tan lúgubre...
Se oyen las galletas romperse contra los dientes, una cuchara que rompe el silencio contra la taza de porcelana blanca con un grabado de rosas rojas y lilas...
Ambos toman sus teléfonos y se insertan en sus mundos..
Siguen desayunando juntos y tan solos al mismo tiempo...
Esto es lo que se llama: desamor


La triste verdad

Todo comenzó como una broma al destino, un sentimiento desgarrando las paredes del corazón, el cierre de un ciclo, de un amor...
Un sentimiento de muerte, de llanto al borde de los lagrimales, suspiros profundos... 

Y es ahí cuando te das cuenta que todo eso que te importaba y dejaste ir, ya no estará para ti, sino para alguien más...
Recordas de a poco lo vivido, lo que faltó por vivir... 
Los sueños rotos, deseos de cosas imposibles, deseos de vivir cosas con ese alguien que estuvo pero que jamás viste ahí.